miércoles, 4 de marzo de 2009

Ya por fin se acabó el fuego

Por fin he podido apagar el fuego de la mansión, los muggles estaban inquietos de tanto humo que salía, pero lo atraje a la mansión y asi solo quedo el aroma de del humo... uff por poco y se dan cuenta del secreto de la mansion!

Despues de medio eliminar el humo, corrí a mi recamara... cada vez sentía mas pegada mi capa a mi espaldo... cuando llegué la escena me partió en dos Blacky estaba agonizando de dolor sobre mi cama, se había movido porque la luz del sol le lastimaba.


Lo tomé entre mis brazos, parecía un polluelo herido y sentí su espalda mojada, era su sangre tan roja y brillante pero cuando la toqué sentí una descarga electrica en mi espalda, fue un dolor insoportable y Blacky me vió con recelo

- Disculpa no quise herirte...

Lagrimas salieron de mis ojos lo abrazé con delicadeza, mis lagrimas mojaron su espalda desapareciendo la sangre cuando lo separé un poco lo vi a los ojos, tenía esa mirada del moribundo que sabe que en cualquier momento morirá combinada con felicidad de tener alguien especial a su lado... derramó una lagrima y estalló en llamas...



Cenizas quedaron en mis manos, renaciendo un fenix negro que piaba cual pollito viendo a mamá gallina, sentí mucha ternura al verlo es tan hermoso siendo un bebé, ahora lo tendré que poner en una cuna, es un fénix testarudo y quiere volar en cuanto puede mover las alas y no quiero que se parta la cabezita jaja


Recordé que dejé a Phylos encerrado... oh cielos! No vaya a romper la burbuja y escaparse!!...

Puse a mi bebe Blacky junto a sus cenizas en una pequeña cunita y corrí hacia abajo, ya no me dolían las heridas me sentía muy bien...



.... ¬¬ no copies.... ¬¬

1 comentario:

Gracias por tu maravilloso mensaje!