martes, 28 de marzo de 2017

Amigos inseparables (Capítulo 3)

Durante tres años que para sorpresa de Selene pasaban más lento que lo que se podía observar en la luna, la princesa estuvo aprendiendo todo acerca de la magia y para fortuna de todos ella aprendía rápidamente, cuando la llevó a Ollivanders a elegir su varita, dicho objeto salió de su caja en el momento en que ella entró al local, pegándole en la frente y provocándole un pequeño enrojecimiento, no tuvieron que hacer pruebas, simplemente la pagaron y se fueron, el Ministro de Magia le enseñó todo lo que sabía, pues a pesar de que no era el mago más poderoso de la Tierra, era un mago bastante reconocido por la comunidad mágica.

De la misma forma, le narraron muchas historias de la magia, entre ellos los colegios que había en todas las partes del mundo, el que más le intrigó fue el castillo de Hogwarts que tenía relativamente cerca, la leyenda de Harry Potter y todo lo que había hecho le causaba mucha curiosidad, a tal grado que en ves de estar "estudiando en casa" quería asistir al colegio, pero las órdenes de su padre era mantenerla parcialmente alejada del mundo hasta que se integrara completamente a las costumbre terranas, pero esto no impedía que pudiera salir de excursión, así que el Ministro llevaba a Selene como si fuera su hija, a Honeydukes cuando los alumnos de Hogwarts también salía de excursión, así ella podía ver de lejos el castillo y a la vez hacer amigos en periodos cortos.

Durante esos años, conoció a dos alumnos que pertenecían a la casa de Gryffindor, Ely y Kin, eran dos chicos muy peculiares y traviesos, siempre le llevaban apuntes y libros a Selene para que ella pudiera ver que era lo que enseñaban en Hogwarts, a Ely y a Kin les gustaba ver como Selene desorbitaba los ojos leyendo todo mientras bebía una cerveza de mantequilla, era como una aspiradora succionando el polvo, todo se lo aprendía en un rato y todavía le quedaba tiempo para poder conversar con ellos.

El ministro de magia le había dicho a Selene que no dijera su verdadera naturaleza, pero ella lo ignoró y le contaba todo a sus dos mejores amigos, lo que ellos lejos de no creerle quedaban impactados con cada historia que la princesa les contaba.

De esta forma pasaron tres años formidables para Luna, al término de esos tres años, Ely y Kin se graduaron de Hogwarts y se incorporaron a la vida mágica laboral, mientras Kin se iba al Ministerio a trabajar con los aurores, Ely se había quedado en Hogwarts para dar clases de Defensa contra las Artes Oscuras, mientras Selene ya había adquirido todos los conocimientos necesarios, no sabía que tenía que hacer, puesto que ella quería seguir los pasos de sus mejores amigos

.... ¬¬ no copies.... ¬¬

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